El nombre "Edén" proviene del hebreo y significa "delicia" o "placer". Jehová Dios plantó este huerto al oriente, un lugar perfecto creado para que el hombre viviera en comunión directa con Él. No era solo un lugar físico de belleza abundante con el río Pisón, Havila, y árboles deliciosos, sino un santuario donde la presencia de Dios se manifestaba.